El gélido remolino tempranero me trae tus últimas palabras, engorrosas en la despedida desde aquella amarillenta camilla blanca, desde aquel insensible y lúgubre hospital público. Y las ventanas aun no se cierran en el golpeteo y las palabras, la sangre, la tos amigo mío, respira y resiste la apertura de tu carne. Somnolientas cajetillas de cigarros destripados junto a las botellas reventadas, se confunden con el coagulo de tu asesinato. Y así amigo mío, nos dejamos de ver, cuando comenzábamos a entender el vivir la verdad de cualquier manera. Ahora la verdad amigo mío es esta: Tú te vas y yo me quedo en el cortejo sobre el asfalto, en la avenida y en los pasajes, en medio del eriazo olvidado tras aquella santa y aquellos aromos. Escuchando tus palabras en todos los remolinos. Escuchando tus palabras, en todos los remolinos venideros.
Eso que llamas alma, es la mente. La mente no es el cuerpo. El cuerpo y la sangre no son pan y vino. Los ojos son ventanas, las manos se cierran y abren para soñar, también. El corazón es un músculo que bombea sangre. La sangre es real, no te vayas a cortar. La pena y la alegría son como la sangre.
Las heridas se cierran, otras se olvidan y otras nos matan y la muerte claramente, es el final.
"Vuelvo entre el mar y el cielo, la luna mira el espejo, la sombra se va. Antes e ser alguien, descubrí mis raices, me encontré perdido en el desconocimento., ahora no se si queda tiempo. La vida es corta, el amor es un día, en tu mente y la mía sobró el espacio, no nuestro espacio sino que: el espacio en blanco. Y así el sol vuelve a cegarnos y nos deja todo claro, todo muy claro. Todo está muy claro y es tarde esta tarde. Es tarde para volver. Volver a creer lo increible."
FRaGMeNTo De "HoJaS VaCíaS" - 1999 - CRaSTiaN MoReNo.
NO PUEDE EVITAR ESCRIBIR Y FOTOGRAFIAR EN ESTE LUGAR LLAMADO:, Curicó, Chile
DONDE VENDEN VINO DE RULO Y DERREPENTE PODEMOS CAMINAR TRANQUILOS Y TAMBIÉN FUMAR ALGO EN EL CERRO O ENCUMBRAR UN VOLANTÍN EN ALGÚN POTRERO DE ESOS QUE AUN NO TRANSFORMAN EN POBLACIÓN.