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miércoles, 11 de marzo de 2009
13. Una vez viajé lejos.
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domingo, 2 de noviembre de 2008
12.En dos horas más será la hora...
En dos horas más será la hora
y dispondremos de dos minutos para hacer lo que debemos hacer.
A lo mejor podremos comenzar ahora, a contar.
A contar desde el primer segundo.
No creo.
Seguramente será desde el segundo segundo
y desde ahí veremos dos sombras marcharse lentamente.
Purgarán sus penas con pasos afilados cortando la roca...
Comerán del tebo del anzuelo de lo ajeno...
Amarán el futuro como si realmente existiera...
Al segundo día no querrán morder más, heridos...
Así seguirán con las raíces del desierto florido...
Pétalos, abejas, moscas, tallos, camanchaca y transpiración...
No morirán…
Ciegos seguirán hasta dos días más
para limpiar el cuerpo en baño maría.
Se quejarán del tiempo, del viento, de la arena, no comerán duraznos...
No comerán duraznos.
Contarán historias y las trazaran en la arena mojada...
Así mismo se irán...
Con las olas...
Y navegarán dos horas más para navegar con la marea...
Mareados contemplarán el atardecer más hermoso de sus vidas...
Pero totalmente deshidratados...
Volverán...
Por el mismo camino
y seguirán en el mismo sitio hasta decidir otra vez pelear.
Dejando una profunda marca con la huella del pie...
Soledad se va para dejarme realmente solo...
Ahí no más...
Ahí nada más.
jueves, 18 de septiembre de 2008
11. Mantenía todas las líneas paralelas...
Mantenía todas las líneas paralelas...
Ella era la más prolija...
Adelantaba todos los pasos y cambiaba de nombre un par de veces al día...
Dejaba los últimos momentos de cada uno para si misma...
Así no se olvidaba de que existía...
Así logró retribuir los gestos y la paciencia...
Con ella y para ella...
Parecían no estar...
Parecía que podíamos atravesar la ventana...
Si no hubiera sido por su reflejo a la hora del sol...
Su reflejo albino y sonriente...
Congelado...
Su aroma a oscuridad...
A soledad...
A veces a piel blanca...
A veces a cabello negro...
A veces...
No estaba...
Dormía mirando hacia la ventana...
Despertaba mirando hacia la muralla...
Llena de fotografías...
Letras...
Voces...
Aromas...
Caminaba descalza los primeros pasos...
Despertaba nuevamente y recordaba otra voz...
Una voz que nunca floreció...
Una voz que madrugaba antes de su último sueño...
Una voz tan familiar como el resto de los que ya no están.
Y otro lloraba mas adentro.
Rápidamente surgían ideas para salir a caminar...
Rápidamente volvía y se quedaba sentada...
En el mismo lugar que solía desde hace tanto...
Mi cedrón...
Mi hortensia...
Mi reflejo...
Mi reflejo casi junto a su quillay...
Otra vez vuelve a su cama...
Otra vez recuerda que está sola...
Otra vez recuerda que no volveré...
Y ellos tampoco...
Duermen en sus habitaciones...
Que duermen también en el silencio...
Paralelamente a ella...
Paralelamente...
Duermen en sus habitaciones...
Selladas con el temor...
El frío y la soledad...
Paralelas ante su reflejo inolvidable.
lunes, 8 de septiembre de 2008
10. TEN (ESTO ES PARA TI)
Cuatro veces golpeaba para que ellos supieran:
Soy yo, el cartero sin novedades...
Soy yo, el dormilón sin sueños.
Soy yo, el perro que no ladra y no muerde...
Estoy esperando un poco de suerte...
Estoy cantando canciones que no riman...
Estoy asustado de mi sombra.
Cuatro versos para una pieza.
Soy yo, el apostador sin dinero...
Soy yo, la serpiente que no asusta...
Soy yo, la última letra que no es z...
Estoy esperando a que llegues y no llegas...
Estoy esperando a que me entreguen y no lo hacen...
Estoy esperando a que anochezca y acaba de amanecer.
Cuatro para las seis de la madrugada.
Cuatro golpes en la puerta.
Abren tres personas.
Me miran.
Estoy buscando tus ropas bajo mis sabanas violentas.
Estoy saliendo de ellas, arrastrándome.
Es el feroz viento el que me asedia acá abajo...
Me secuestra hasta ahogarme.
En las frazadas de fuego...
En la almohada de fakir...
Son miles de horas transfiguradas...
Todos los relojes desconfigurados
en un horno de fuego lento
de una boca
Donde los carbones son rojos cereza
Una vez, dos veces...
No hay mejor mentira que la preparada
para que te descubran.
Así de simple las migajas van cayendo
en medio de la cancha de rayuela.
Llena de bronce y escombro húmedo.
Sin decir más que brindis...
Sin decir más que salud...
He vuelto de la loma...
He vuelto a buscar tus ropas...
Me he quemado hasta los huesos...
Estoy preparado para que me lleves.
Siento tanto no haber vivido un poco más.
Podrías quemarte tú antes que al aire.
Podríamos llegar a un acuerdo.
Quita tus cadenas de mi cuello.
No me dejen azucenas.
No quiero flores para una piedra...
No quiero lombrices hambrientas...
No quiero lujos para fertilizar la tierra...
Quiero que se olviden de la fosa...
Quiero ser parte de un bosque.
No le cuenten a nadie.
Sólo déjenme ahí.
Enterrada la fiera.
Cuatro versos para una pieza...
Soy yo, el hombre de greda...
Soy yo, el tiempo de espera...
Soy yo, la canción ciega...
Estoy esperando a que llegues y no llegas...
Estoy esperando a que me entreguen y no lo hacen...
Estoy esperando a que anochezca y acaba de amanecer.
Cuatro para las seis de la madrugada...
Cuatro golpes en la puerta.
Abren tres personas.
martes, 26 de agosto de 2008
09. Y entonces corro…

Y entonces corro…
De todo esto obtengo miedo y se la doy en el rostro y sigo así hasta el suelo…
Entonces estos tipos se acercan y entonces yo saco mi mano empuñada hasta las venas…
Y entonces yo le digo antes de que voltee que tengo cien pesos y meto la mano en el bolsillo…
Entonces uno se retira y quedamos cuatro.
Entonces este tipo del que hablaba antes de doblar la esquina huyó después…
Estoy en casa y salgo a la calle…
Entonces camino hacia la esquina…
Ahí estamos todos y entonces uno se retira…
Entonces este tipo se retira entonces estos tipos se acercan…
Entonces vamos caminando y entonces nosotros nos vamos y este tipo sigue solo y uno de ellos nos pide cigarrillos y entonces doblamos la esquina sin mayor esfuerzo…
La doblamos en 90 grados y entonces yo le digo que no tengo y entonces mira a los demás y les pregunta y ellos tampoco tienen…
Entonces yo salgo de mi casa y miro hacia la esquina y ahí están estos tipos…
Entonces este tipo escupe improperios contra nosotros…
Entonces este tipo también se retira…
Entonces.
Estoy en casa y estos tipos comenzaron…
Entonces yo respondí…
Entonces salgo de mi habitación…
Llego afuera y miro hacia la esquina y veo a estos tipos…
Entonces salgo de casa y camino hacia la esquina y sin mayor esfuerzo...
Sin mayor esfuerzo doblamos la esquina en 90 grados…
Entonces…
Yo les dije que tenía cien pesos…
Y entonces este tipo de repente cae al suelo y yo sobre él y entonces todos observan y yo no me detengo y entonces me levantan y ahora estoy en casa y entonces lo único que obtuve fue un montón de nervios amarrados en la garganta y entonces estos tipos se fueron después del primero pero este volvió antes que ellos…
Entonces…
Entonces este tipo del que les hablaba no se de donde salió y no se que pasó…
Yo no se que mierda pasó…
No recuerdo que mierda sucedió.
CRaSTiaN MoReNo.

